Todo Comenzó Con Una Mirada*
Para ser un viernes por la noche, no estaba mal el ambiente
en la casa de Stevenn. Se sentía a gusto con la tranquilidad y comodidad que le
proporcionaba su esquicito sillón de terciopelo de color azul. Leyendo como era
habitual en él , no pudo sorprenderse de cuanto era el tiempo que llevaba en la
misma página, no sabía si era culpable por la calidez de la chimenea o por
estar relajado , bueno desconectado de su agobiante trabajo como médico del
hospital estatal. Sabía que solo pensar que era la primera vez que se daba
cuenta de que estaba en su casa tan cómodo y sin preocupaciones que solo se
dejo llevar hasta que sonó el teléfono.
Sin más que hacer, Stevenn tuvo que dejar su comodidad,
aunque refunfuñando
-
Buenas noches-
-
Muy buenas
-
Estoy llamando a la residencia de Stevenn Swanson?
-
Si con el habla precisamente
-
Disculpe que lo moleste, mi nombre es Rose Wasthing la doctora de su abuelo Julian …
-
Le paso algo a mi abuelo?
-
Lo siento mucho… el señor Julian acaba de
fallecer… mis condolencias…
Se produjo un silencio, Stevenn
no podía creerlo , solo hace dos días que había estado con aquel vejete , de
semblante juvenil y de un gran sentido del humor , pero como era posible , no
lo entendía , hasta que la voz de la muchacha que estaba al otro lado de la
línea lo saco de sus pensamientos
-
Lo siento en el alma la pérdida del señor Julian,
su madre ruega que se venga lo más rápido posible.
-
Ok… muchas gracias por el aviso… dígale a mi
madre que estaré en quince minutos allá.
-
Se lo informare…hasta luego señor Swanson
-
Hasta luego señorita Wasthing.
Rose no podía creer lo que acababa de hacer, a pesar de
haber sido la doctora durante dos años
de aquel anciano, le había tomado un cariño incomprensible, sentía que era
parte de aquella familia extravagante y de humor divertido, pero lo que más le
dolía es que ella tenía la misión de llamar a su nieto el cual lo había visto
solo un vez de pasada. Tenía entendido que también era médico, eso si no sabía
de qué especialidad, pero con verlo ese día salir dando un portazo, se le había
metido en la cabeza que era un hombre arrogante y de muy mal humor, nada que
ver con su abuelo Julian.
Stevenn aun parado al lado del teléfono, no podía concretar
ninguna acción, sentía un nudo en la garganta. Sabía que algún día sentiría
ganas de arrancar y de no someterse a la triste realidad de perder a alguien
cercano , no , a alguien que estaba más que en su corazón , a alguien que amaba
y adoraba, que ahora ya no estaría más en esta injusta tierra. Solo logro
pestañear y salir rápidamente de su casa, sin preocuparse si había cerrado la
puerta o había dejado la alarma encendida. Sabía que estar con su familia
importaba más que si le robaban, así que se marchó en su automóvil sin mirar
atrás.
Stevenn no sabía cómo
iba a reaccionar después de ver la cara de su madre, sabía que al llegar
y ver a su abuelo o a “Julian” como le decía,
postrado, en un sueño profundo y a las personas que componían a su
familia llorando por la partida de aquel hombre, no podría dominar la situación
, su lado frio , el cual había llegado a desarrollar gracias a su profesión
como doctor , no sería útil en aquel momento, ya no quedaba nada de camino ,
estaba por llegar así que Stevenn dejo a un lado sus preocupaciones y acelero
el auto con tal de llegar luego y salir lo más rápido de todo lo que se
aprontaba.
Al terminar de dar la noticia, Rose no sabía si
realmente aquel hombre de voz suave y dulce, nada comparado
con el hombre que ella pensaba conocer, llegaría pronto. Se le paso por la mente que Stevenn
no sería capaz de afrontar la muerte de su abuelo , pero se sorprendió que al
poco momento de haber conversado con él ,tocarían el timbre y entraría Stevenn,
con un semblante de paz y con una mirada perdida entre las personas que estaban
en la habitación principal de la hacienda.
No había duda Stevenn estaba buscando desesperadamente con
la mirada a su madre , pero en vez de
encontrar los ojos cálidos de la señora Caroline, se encontró con unos ojos negros
y profundos que lo hipnotizaron por unos largos segundos. Stevenn sin poder
apartar la mirada escucho la voz de su madre , fue allí cuando tuvo que
desprenderse de la mirada de aquella chica , que no recordaba al verla visto en
la casa de su abuelo, no era un mujer despampanante , era de mediana estatura ,
de pelo largo de color negro de un brillo hermoso , de una contextura muy
singular , no era delgada ni muy gorda,
era proporcionada a todo lo que ella era, para él era alguien llena de ternura
y misterio lo cual lo dejo con la incertidumbre , de qué diablos hacia ella ahí , acaso era una de las¿ amiguitas de su
abuelo?, ¿cómo y cuándo lo conoció? ,
¿Porque estaba allí?, pero la pregunta principal que le rondaba por la mente a
Stevenn era, cuál sería su nombre.